Para quien lleva años nadando son elementos completamente habituales. Pero ¿te has preguntado alguna vez para qué sirve cada uno de ellos?
Nada está colocado al azar. Muchas de esas señales ayudan al nadador a orientarse, preparar un viraje o una llegada y competir con seguridad.
Las líneas negras del fondo
Son una de las principales referencias visuales del nadador.
Recorren longitudinalmente cada calle y permiten mantener la dirección mientras se nada sin necesidad de levantar la cabeza constantemente.
Al aproximarse a la pared, la línea termina formando una marca transversal en forma de T. Esa señal avisa al nadador de que el final de la calle está cerca y le ayuda a preparar el viraje o la llegada.
Las corcheras: mucho más que separar calles
Las líneas de flotadores que vemos sobre el agua delimitan las calles, pero también tienen otra función importante: reducir el oleaje que pasa de una calle a otra.
Durante una prueba, especialmente cuando varios nadadores avanzan a gran velocidad, se genera bastante movimiento de agua. El diseño de las corcheras ayuda a absorber parte de esas ondas y proporciona mejores condiciones para competir.
Sus colores también pueden utilizarse para señalar determinadas zonas de la piscina.
Las banderas
Las banderas colocadas transversalmente sobre la piscina tienen una importancia especial para los nadadores de espalda.
Como nadan mirando hacia arriba, no pueden utilizar las referencias del fondo de la misma manera que en otros estilos.
Al pasar bajo las banderas saben que se están aproximando a la pared. Durante los entrenamientos aprenden a conocer cuántas brazadas necesitan desde ese punto para preparar correctamente su viraje o su llegada.
Los bloques de salida
En uno de los extremos encontramos las plataformas desde las que comienzan muchas de las pruebas.
El nadador busca una posición estable que le permita reaccionar a la señal de salida y entrar en el agua de forma rápida y eficiente.
Pero no todas las pruebas empiezan encima del bloque: en espalda, la salida se realiza desde el agua, agarrándose al sistema de salida situado en la pared.
Las calles también tienen número
Cada nadador compite en una calle determinada y su número aparece en el programa de la competición y en la distribución de cada serie.
En muchas competiciones, las marcas acreditadas previamente por los nadadores se utilizan para distribuirlos entre las diferentes series y calles siguiendo la normativa correspondiente.
Por eso, cuando escuchamos algo como “serie 3, calle 5”, estamos indicando exactamente cuándo y dónde competirá ese nadador.
Una piscina llena de referencias
Una vez que conocemos todo esto, una piscina de competición empieza a verse de otra manera.
Las líneas ayudan a orientarse.
Las marcas anticipan la pared.
Las corcheras separan las calles y reducen las olas.
Las banderas sirven de referencia a los espaldistas.
Los bloques forman parte de la salida.
Pequeños detalles que los nadadores aprenden a interpretar hasta utilizarlos prácticamente sin pensar.
Y esa también es parte del aprendizaje de este deporte: conocer la piscina hasta convertirla en un lugar familiar.
ENTRENA · COMPITE · DISFRUTA
